Las pilas del Tunio, la enorme roca que dibuja el rostro de un hombre, y unos paisajes en los que contrasta el azul puro del cielo con el gris de la roca, hacen que éste sea unos de los lugares más vistosos de nuestras montañas. Se encuentra en la sierra del Palo cuya cumbre con el mismo nombre alcanza los 1.400 metros de altitud. Desde su cumbre se divisan montañas como el Torrecilla, Los Reales de Estepona, el peñón de Gibraltar, norte de Africa, sierra de Grazalema, el Terril de Sevilla, etc. En la ruta me acompañaron Leo y Fernando.






